FELIZ NAVIDAD

Una fría y hermosa noche, María y José, exhaustos, despreciados y con dolores, fueron a parar a una desangelada cuadra. El nacimiento de Jesús hizo que ese pesebre se convirtiera en un improvisado e iluminado hogar.
Nosotros, miembros de una comunidad educativa, también, al igual que José y María, hemos pasado durante este año verdaderos momentos de tinieblas. Sin embargo, la presencia de Jesús encarnado en nuestro “hogar escolar” ha hecho posible superar todas las dificultades encontradas: miembros de la comunidad educativa contagiados y enfermos, familiares y amigos desempleados, inseguridades y vacilaciones por las idas y venidas de los gestores públicos, responsabilidades desmedidas y atenazadoras…

Nadie nos dijo que el camino iba a ser fácil. La vida está para vivirla, aprendiendo de los momentos alegres y de los instantes duros. Hoy, con la mirada puesta en el portal del Belén, descubrimos la esencia de la VIDA y el hermoso regalo que Dios nos hizo, alejados del consumismo y del apego a lo material. ¡De Él procede toda nuestra fortaleza!

Seguro que después de tantos meses de pandemia hemos sabido sacar lo positivo, una enseñanza que nos ayude a crecer. Esta crisis sanitaria nos ha descubierto la fragilidad y la debilidad humana. ¡Ojalá los seres humanos no caigamos en la tentación de querer superar esta crisis mundial para volver a vivir como lo hacíamos antes del fatídico mes de marzo!

Pongamos nuestra confianza en Aquel que, como nosotros, se hizo hombre en un improvisado y humilde portal. Con esta estampa Dios nos hace un guiño y nos alienta a celebrar la vida con sencillez y humildad, nos invita a acoger a los más débiles y frágiles en ese establo, que es nuestro mundo más cercano.
Nosotros, seguidores de Jesús, frágil y misericordioso, seamos Luz entre nuestros alumnos, familias y compañeros. Alegrémonos porque el niño Jesús se nos ha hecho presente y su luz ilumina nuestra vida. Pero esa luz ha de ser avivada y compartida. Somos enviados a testimoniar que merece la pena acudir al misterio de Belén. Allí, un niño nos ha nacido, adorémosle y como padres orgullosos mostrémosle. Su sonrisa y ternura no deja indiferente a nadie.

La Fundación Educativa Franciscanas Ana Mogas os desea a cada uno de vosotros y vuestros familiares una Feliz Navidad y un feliz y merecido descanso. Abramos nuestro corazón al niño Jesús que pronto nace en Belén y como hermanos celebremos agradecidos la belleza de la Vida.