Desde la antigüedad, se ha utilizado el movimiento de masas de agua para realizar trabajos pesados: mover una rueda de molino para moler el trigo o accionar algún tipo de maquinaria, por ejemplo. Con la llegada de la electricidad se vio que la fuerza del agua también podía utilizarse para crear energía eléctrica. De esta forma nace la energía hidráulica, desarrollada en las centrales hidroeléctricas, cuyo origen va unido históricamente a los inicios de la industria eléctrica en España en el s. XIX. Con el objetivo de profundizar en este tipo de energía y de conocer una central hidroeléctrica y su funcionamiento hemos realizado una visita guiada a la Central Hidroeléctrica de El Carpio.

Esta central fue construida en el año 1922, es propiedad de Endesa y es de tipo fluyente. Tiene una capacidad de 18 Hm3 y genera una potencia de 8,4 MW.

La energía hidráulica cumple uno de los principios fundamentales de las energías renovables: aprovechar la energía de la naturaleza. En las centrales hidroeléctricas se utiliza la energía potencial de la caída del agua para generar energía eléctrica. El agua de un cauce natural de un río, siguiendo su curso en caída, pasa por una turbina que transmite la energía a un generador donde se transforma en energía eléctrica.

 

Durante la visita los alumnos han conocido las instalaciones de la central hidroeléctrica y su funcionamiento, el origen de la energía renovable hidroeléctrica, las principales medidas de seguridad y la labor del personal que en ella trabajan. Una actividad en la que los alumnos han podido aprender de una manera diferente los contenidos de la materia de Tecnología.